Sintomas presentadas para detectar el cancer de pulmon


 El cáncer de pulmón se diagnostica cuando los síntomas obligan al paciente a acudir al médico. Debido al hecho de que los síntomas son tardíos, con frecuencia el cáncer de pulmón se diagnostica en etapas avanzadas.


Los síntomas dependen de la localización y extensión del tumor. Los más frecuentes son:

Tos: es el síntoma más frecuente. Se produce por irritación bronquial. Con frecuencia se acompaña de expectoración. Es característico de los tumores que se localizan en la zona central de los pulmones. En aquellos pacientes, generalmente fumadores que ya presentaban tos como consecuencia de problemas respiratorios, lo que se produce es un aumento o exacerbación de este síntoma.


Hemoptisis o expectoración sanguinolenta: es un síntoma muy llamativo para el paciente y en muchas ocasiones el que le lleva a acudir al médico.


Disnea: el paciente comienza a notar sensación de falta de aire, que le impide cada vez más realizar cualquier esfuerzo como subir escaleras. Es más frecuente en los tumores localizados en la zona central de los pulmones.


Dolor torácico: el dolor se produce cuando el tumor afecta a la pared torácica o la pleura.  Suele ser característico de los tumores situados en la zona mas periférica de los pulmones.

Disfonía: en ocasiones el paciente nota cambios en la voz. Este síntoma se produce cuando el tumor se extiende al mediastino, y afecta al nervio recurrente que es el que mueve las cuerdas vocales.


Disfagia: el paciente tiene la sensación de que la comida se le queda detenida en la mitad del tórax. Se produce cuando el tumor o los ganglios afectados comprimen el esófago.


Síndrome de Horner: se produce cuando el tumor afecta a estructuras nerviosas en la parte más alta del tórax. Se caracteriza por la caída del párpado (ptosis palpebral), pupila contraida (miosis) y falta de sudoración en la mitad de la cara correspondiente al pulmón donde se localiza el tumor.


Otros sintomas


6 remedios caseros para eliminar las manchas del rostro


1. Jugo de limón


Exprime el jugo fresco de medio limón en un recipiente. Antes de irte a dormir, aplica directamente en las áreas donde veas las manchas y enjuaga en las mañanas con agua fría. Ten cuidado de no exponerte al sol mientras estés usando limón ya que puede manchar más la piel, la regla es aplicarlo durante la noche.


2. Maravillas de la cebolla


El jugo de la cebolla es sumamente útil para eliminar las manchas de la piel. Para hacer el jugo pulveriza una cebolla morada pequeña en la licuadora, luego empapa un algodón y aplícalo en las manchas. Deja actuar por unos 10 minutos y lava la cara con agua fría. El jugo de cebolla al principio puede provocar un leve ardor.


4. Leche y rábano picante


Las manchas que resultan de un cambio de color en la piel se llaman paño o melasmas y pueden tener origen diverso.Una mezcla de leche y rábano picante (radish) las puede aclarar. Toma un algodón, mójalo en leche y aplica sobre las zonas en donde tengas manchada la piel y déjalo actuar toda la noche, al día siguiente enjuaga.


6. Pepino milagroso


El pepino, por su riqueza en agua, vitamina E y aceites naturales, constituye uno de los mejores remedios para el cuidado de la piel. La mascarilla es excelente para dar suavidad, quitar manchas y arrugas. Pela y parte un pepino, quítale las semillas y procésalo en la licuadora hasta formar una pasta. Aplícala en la cara por 20 minutos y tu piel quedará como nueva.